Arsenal tiene 14 especialistas de marketing entrenados con técnicas de venta que llevan décadas funcionando. Le cuentas qué vendes, te pregunta lo importante, y te devuelve textos pensados para vender. Web, emails, WhatsApps, ofertas, anuncios.
Mira la diferencia.
Hola [nombre] 😊
Llevaba tiempo pensando en ti y al final me he dicho, ¿por qué no escribirle?
Sé que la vida se complicó y que el pilates se quedó en segundo plano. Normal. A todas nos pasa.
No te escribo para nada en concreto. Solo quería saber cómo estás y decirte que aquí seguimos, igual que siempre, cuando tú quieras.
Un abrazo, [tu nombre]
Toca cualquier demo y mírala a tu ritmo. Son vídeos cortos, sin adornos y grabados sin editar.
Una dueña de un estudio de pilates quiere recuperar alumnas que dejaron de venir. Arsenal le pregunta por qué se fueron, cuánto tiempo llevan sin venir y cómo es el estudio. Con eso le escribe un WhatsApp que suena a persona, no a plantilla.
Un fisioterapeuta quiere escribir un email a pacientes que vinieron una vez y desaparecieron. Arsenal le pide una historia real. Y con esa historia le escribe un email que empieza hablando del fútbol y de una rodilla, no de "estimado paciente". Además le aconseja no meter descuentos porque parecería desesperación.
Alguien le pasa a Arsenal la web de un competidor. Arsenal la analiza, identifica a quién le está vendiendo y le dice exactamente dónde están los agujeros que puede atacar.
En los tres casos, Arsenal pregunta antes de escribir. Por eso lo que sale suena a tu negocio, no a "soluciones integrales con enfoque personalizado".
ChatGPT sabe de todo. Ese es su problema cuando le pides que escriba los textos de tu negocio. Sabe de cocina, de derecho, de historia medieval y de poesía japonesa. Pero no sabe de vender. No conoce las técnicas que los mejores publicistas del mundo llevan usando más de un siglo para elegir las palabras exactas que hacen que la gente compre.
Arsenal funciona de otra forma.
Tiene 14 especialistas. Uno sabe escribir páginas web que convierten visitantes en clientes. Otro sabe construir emails que la gente abre y responde. Otro sabe montar una oferta que da vergüenza rechazar. Otro analiza qué dice tu competencia para que tú digas algo distinto.
(Y así hasta 14. Cada uno entrenado con una especialidad concreta.)
He tardado 6 años en recopilar, probar y descartar técnicas de venta por escrito hasta quedarme con las que funcionan en España y Latinoamérica. Mis clientes de servicio pagan 4.000€/mes por que yo les aplique esas técnicas. Arsenal las tiene dentro.
Cuando le cuentas a Arsenal qué vendes, todos los especialistas conocen tu negocio. Recuerdan lo que ya les has contado. Y cuando les pides un texto, aplican la técnica correcta para ese tipo de pieza, con el contexto de tu negocio, sin que tú tengas que saber nada de marketing.
Esa es la diferencia con un chat genérico. Contexto de tu negocio, especialistas que saben de venta y memoria de lo que ya habéis trabajado juntos.
Llevaba meses con una página de ventas que no convertía. Probó con dos profesionales y los resultados fueron mediocres, siendo generoso. Usó Arsenal un domingo por la tarde, reescribió su página, y en 5 días facturó 3.000€. Mismo producto. Mismos anuncios. Lo único que cambió fueron las palabras.
— Saúl R., formador online, Valencia
Llevaba tres años con la web puesta sin que me llegara un solo cliente de internet. Rehice la página y la propuesta con Arsenal. A las dos semanas cerré un contrato de 12.000€/año con un cliente que me encontró por Google. En tres años no había pasado. En dos semanas con los textos nuevos, pasó.
— Víctor M., consultor, Barcelona
No tenía web, ni redes, ni nada. Solo mi teléfono y el boca a boca. Le pregunté a Arsenal por dónde empezar y me montó todo el plan. En un fin de semana tenía la web con textos que ni una agencia me habría escrito mejor. La primera semana me contactaron dos personas de Google.
— Diego, electricista autónomo, Sevilla
Entras hoy por 9€. Pruebas Arsenal con tu negocio real. Le pides que te escriba la web, un email, un WhatsApp, lo que necesites ahora mismo.
Si ves que te da claridad, velocidad y textos que suenan a negocio serio (y no a plantilla), te quedas por 20€/mes.
Si no te convence, cancelas. Sin llamadas. Sin formularios. Sin ese espectáculo ridículo que montan algunas herramientas cuando quieres irte.
El precio de 20€/mes es para los primeros 100 suscriptores. Después sube a 25€. Los que entren ahora se quedan a 20€/mes para siempre.
Perfecto. La mayoría de gente que usa ChatGPT para escribir los textos de su negocio acaba con "Ofrecemos soluciones integrales con un enfoque personalizado." Porque ChatGPT escribe correcto. Pero correcto y persuasivo son animales distintos. Arsenal tiene especialistas entrenados con técnicas de venta. ChatGPT tiene un modelo que intenta sonar profesional. Puedes probar los dos con el mismo negocio y comparar lo que sale. Por 9€ sales de la duda.
Mejor. Cuando tu negocio es pequeño, cada mensaje importa más. Cada visita que no convierte importa más. Cada WhatsApp que se queda en visto importa más. Una empresa grande sobrevive a base de marca e inercia. Un negocio pequeño necesita que cada palabra trabaje a favor.
Arsenal tampoco te pide que sepas. Le hablas como le hablarías a alguien que te pregunta de tu negocio. Él se encarga de convertir eso en textos con criterio comercial. Si sabes mandar un WhatsApp, sabes usar Arsenal.
Hay una pregunta que merece la pena hacerse.
Si mañana te llega un cliente que vale 2.000€ para tu negocio y lo pierdes porque tu web dice "soluciones integrales con enfoque personalizado", ¿cuánto te ha costado ahorrarte 9€?
P.D. Ayer me escribió un usuario. Electricista en Málaga. Llevaba dos años mandando WhatsApps a clientes potenciales con la misma plantilla de siempre. Usó Arsenal para reescribir el mensaje. El primer cliente al que se lo mandó le respondió en 11 minutos. "En once minutos, Rafa. Llevo dos años mandando mensajes y nunca me habían contestado tan rápido." Once minutos. Con un WhatsApp.